Colombia para los Norteamericanos
Este 30 de octubre fue firmado en Bogotá el acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos que establece la utilizacion por parte de esta última nación de siete bases militares colombianas(Malambo, Apiay, Palanquero, Cartagena, Bahía Málaga, Tolemaida, Tres Esquinas) para la supuesta lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. La firma del tratado a propiciado duras críticas por parte del resto de las naciones sudamericanas, las que comienzan a sentir de cerca la amenaza latente del imperialismo yanqui, en especial Bolivia, Ecuador y Venezuela, países integrantes de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).¿Es necesario un acuerdo como este para combatir de modo eficaz flagelos como el narcotráfico? Todos conocemos del fracazado Plan Colombia y sus consecuencias tanto para la población colombiana como para países fronterizos como Ecuador. Para el Jefe de Estado venezolano, Hugo Chávez con la firma de este convenio militar ¨EEUU está visualizando el Orinoco y su faja petrolífera, el Amazonas y su rica cuenca, el Paraná-Río de la Plata y su inmenso acuífero.¨
¿Qué hay detrás del acuerdo militar?
Un documento oficial del Departamento de la Fuerza Aérea del Departamento de Defensa de Estados Unidos revela que la base militar de Palanquero, Colombia "garantiza la oportunidad para conducir operaciones de espectro completo por toda América del Sur". Esta afirmación contradice las explicaciones dadas por el presidente Álvaro Uribe y el Departamento de Estado de EE.UU. sobre el acuerdo firmado. Ambos gobiernos han mantenido públicamente que el acuerdo militar se trata solamente de operaciones y actividades dentro del territorio colombiano para combatir el narcotráfico y el terrorismo interno. El presidente Uribe ha reiterado múltiples veces —incluso en la reunión de la UNASUR en Bariloche, Argentina— que su acuerdo militar con Washington no afectará a sus vecinos. No obstante, el documento de la Fuerza Aérea de EE.UU. confirma lo contrario, e indica que las verdaderas intenciones y objetivos detrás del acuerdo son para poder realizar operaciones militares a nivel de región para combatir la "amenaza constante... de los gobiernos anti-estadounidenses".
Adicionalmente, el acuerdo permite "el acceso y uso de las demás instalaciones y ubicaciones" por todo el territorio colombiano, sin restricciones. Junto con la imunidad plena que este acuerdo otorga a los militares, civiles y contratistas estadounidenses que entrarán a territorio colombiano en el marco del convenio, la autorización para que EE.UU. utilice cualquier instalación en el país, incluyendo a los aeropuertos comerciales, significa una entrega total de la soberanía colombiana.
El documento de la Fuerza Aérea destaca la importancia de la base militar de Palanquero y habla sobre la necesidad de invertir 46 millones de dólares para acondicionar la pista aérea, las rampas y varias otras instalaciones de la base para convertirla en una Localidad de Cooperación en Seguridad (CSL) de EE.UU. "Estableciendo una Localidad de Cooperación en Seguridad (CSL) en Palanquero apoyará la Estrategia de Postura del Teatro del Comando Combatiente (COCOM) y demostrará nuestro compromiso con la relación con Colombia. El desarrollo de este CSL nos da una oportunidad única para las operaciones de espectro completo en una subregión crítica en nuestro hemisferio, donde la seguridad y estabilidad están bajo amenaza constante de las insurgencias terroristas financiadas por el narcotráfico, los gobiernos anti-estadounidenses, la pobreza endémica y los frecuentes desastres naturales... ".
No es dificil imaginar cuáles gobiernos en Sudamérica son considerados por Washington como "anti-estadounidenses". Sus constantes declaraciones agresivas contra Venezuela y Bolivia, e incluso Ecuador, comprueban que son los países del ALBA que son percibidos por Washington como una "amenaza constante". De clasificar un país como "anti-estadounidense" es considerarlo un enemigo de Estados Unidos. Bajo este contexto, es lógico pensar que EE.UU. reaccionaría frente a una región llena de "enemigos" con una agresión militar.
Adicionalmente, el documento de la Fuerza Aérea confirma que la presencia militar estadounidense en Palanquero, Colombia, aumentará las capacidades de espionaje e inteligencia, y permitirá a las fuerzas armadas estadounidenses aumentar sus capacidades para ejecutar una guerra en Sudamérica. "El desarrollo de [la base en Palanquero] profundizará la relación estratégica entre EE.UU. y Colombia y está en el interés de las dos naciones... [La] presencia también incrementará nuestra capacidad para conducir operaciones de Inteligencia, Espionaje y Reconocimiento (ISR), mejorará el alcance global, apoyará los requisitos de logística, mejorará las relaciones con socios, mejorará la cooperación de teatros de seguridad y aumentará nuestras capacidades de realizar una guerra expedita."
El lenguaje de guerra de este documento evidencia las verdaderas intenciones detrás del acuerdo militar entre Washington y Colombia: están preparándose para una guerra en América Latina. Los últimos días han estado llenos de conflictos y tensiones entre Colombia y Venezuela. Hace días, el gobierno venezolano capturó tres espías del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) de Colombia —su agencia de inteligencia y espionaje— y descubrió varias operaciones activas dirigidas a la desestabilización y el espionaje contra Cuba, Ecuador y Venezuela. Las operaciones Fénix, Salomón y Falcón, respectivamente, fueron reveladas por documentos que encontraron junto a los funcionarios capturados del DAS. Hace dos semanas, también fueron hallados 10 cadáveres en el estado Táchira, por la frontera con Colombia. Luego de realizar las investigaciones pertinentes, el gobierno venezolano descubrió que los cuerpos pertenecían a un grupo de paramilitares colombianos que se habían infiltrado a territorio venezolano. Esta peligrosa infiltración paramilitar desde Colombia forma parte de un plan de desestabilización contra Venezuela, que busca crear un para-estado dentro del territorio venezolano y asi debilitar al gobierno del Presidente Chávez.
El acuerdo militar entre Washington y Colombia solo aumentará esta tensión y violencia regional. Ahora, con la información revelada en el documento de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, se hace evidente —sin duda ninguna—que Washington está buscando promover una guerra en Sudamérica, utilizando a Colombia como su base de operaciones. Frente a esta declaración de guerra, los pueblos de América Latina tienen que mostrar unidad y fuerza. La integración latinoamericana es la mejor defensa contra la agresión imperial.